En primer lugar, hablamos de alergia estacional porque de manera instintiva relacionamos la alergia por causas ambientales con la Primavera y la explosión de la floración de la mayor parte de las plantas, sin embargo, los alérgicos saben bien que hay polen durante todos los meses del año.  Afortunadamente, de manera general, no se tiene alergia a todos ellos.

¿Cómo se manifiesta la alergia ‘estacional’?

  • Exceso de lagrimeo.
  • Hiperemia conjuntival ligera-moderada.  Traducción, ligero enrojecimiento.  Nuestra conjuntiva (la parte externa de la zona blanca del globo ocular) también muestra un aspecto lechoso, algo inflamado)
  • Picor desproporcionado.
  • Conjestión venosa periocular, de nuevo traducimos, ‘ojeras
  • Secreción acuosa o muco-acuosa, vamos, moquita.

La visión es buena.

Si tenemos estos síntomas, lo primero que deberíamos hacer es realizar una consulta con nuestro médico de familia para que nos derive al alergólogo, sepamos exactamente a qué tenemos alergia, en qué medida y cómo podemos evitar o minimizar la exposición a los diferentes alérgenos.  Os dejamos una pista de algunos alérgenos y su presencia según la época del año.

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Si los síntomas oculares son mayores que los anteriores, principalmente cuando hay pérdida de visión, deber consultar con nuestro optometrista para que valore también enviarnos a un especialista, generalmente al oftalmólogo.

Dicho esto, a modo de introducción,

¿Cómo interactuan las lentillas con ojos sintomáticos de alergia?

La cuestión es que, el enrojecimiento e inflamación conjuntival del que hablábamos no sólo se aprecia en la conjuntiva que recubre la esclera (parte blanca del globo ocular), también se manifiesta en la conjuntiva tarsal (conjuntiva que recubre el interior de los párpados superior e inferior).

En el interior de los párpados esta inflamación se manifiesta en forma de ‘papilas’, es como si tuviésemos un ‘empedrado’, más marcado en función de la intensidad de la alergia.  En la siguiente escala, escala Efron, se ven los diferentes estados de inflamación del interior del párpado superior, desde una conjuntiva normal a una inflamación papilar severa (imagen 5)

efron

 

Y aquí es dónde intervienen las lentillas, estos dispositivos de material plástico muy fino que ‘flotan’ en nuestra lágrima, sobre la córnea, también sobre la conjuntiva alrededor de la córnea y que, cuando el interior del párpado está inflamado ‘rozan’ con él, incrementando sensiblemente la sensación de molestia y probablemente empeorando la inflamación que comenzó con una alergia.  Por supuesto, con una inflamación superior al nivel 2, que se considera moderada, está totalmente desaconsejado el uso de lentillas, por eso los consejos que se indican a continuación son para los casos leves o moderados.

¿Cómo se puede solucionar?

La solución ideal es dejar de utilizar lentes de contacto en las épocas de mayor alergia o en el caso en que la inflamación sea muy elevada, esto es fácil de averiguar siguiendo las recomendaciones de nuestro contactólogo (óptico optometrista).

lentillas-conjuntivitis

Pero si la alergia no es muy marcada, de manera general, la recomendación es:

  • Lentillas de re-emplazo diario.  Son más finas que el resto de lentillas y van a molestar menos. Además si nuestro ojo genera exceso de residuos el re-emplazo frecuente va a evitar que tengamos una lentilla sucia.
  • Apoyo con lágrima artificial.  Preferiblemente mono-dosis, para evitar la presencia de conservates. El tipo de lágrima lo recomendará en cada caso por el óptico optometrista, de forma general una lágrima un poco más densa del estándar y que se pueda aplicar con lentillas será adecuada.
  • Evitar un uso prolongado. Si es posible quitarse las lentillas a medio día y descansar, en definitiva, reducir el número de horas.